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LA
ESFEROPUNTURA (Noticia - Canarias 7)
El
quiromasajista grancanario Guillermo Ramos Santos ha inventado y
patentado una técnica que elimina las parálisis de
los nervios radial, cubital y mediano, evitando en esta última
afección el paso del paciente por el quirófano.

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El
quiromasajista grancanario Guillermo Ramos Santos, radicado en
Vecindario, acaba de inventar y patentar la esferopuntura, una
técnica de tratamiento considerada como única en el
mundo, que elimina las parálisis de los nervios radial,
cubital y mediano.
Guillermo
Ramos Santos, nacido en Las Palmas de Gran Canaria y radicado en
la zona de costa de Santa Lucía desde hace ocho años,
donde regenta el centro de quiromasaje Centro de Terapia Alternativa, frente
al Ambulatorio de Vecindario, ha dedicado largo tiempo a estudiar
el origen de las dolencias que ha venido tratando en sus
pacientes, intentando dar con un tratamiento nuevo que, entre
otras cosas, evitase las parálisis de lo nervios radial,
que produce a enfermedad de la mano péndula, el cubital,
cuya afección se denomina como mano de garra y el mediano,
que es atacado por el temible Síndrome del Túnel
Carpiano.
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Guillermo
Ramos Santos, quiromasajista, utiliza un juego de esferas, de
mayor a menor, para eliminar parálisis nerviosas en sus
pacientes. |
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Este
joven quiromasajista ha sometido su método a diversos
especialistas médicos, quienes lo han encontrado factible.
“En ningún
lugar me han puesto objeciones”, dice Guillermo, que ha
descrito su descubrimiento en su libro “La Esferopuntura y
su incidencia sobre el Síndrome del Túnel
Carpiano”. Comenta que “todos han coincidido en que
es factible y que es una técnica única en el
mundo”, e insiste que la consecución de este logro
me ha animado para seguir estudiando y tratar de conseguir los
mismos resultados en las extremidades inferiores de mis
pacientes”.
Mientras ese
momento llega, Guillermo sigue en su centro de trabajo de
Vecindario, asombrando a todos con una técnica donde
figuran como elementos más llamativos las esferas, pero
donde subyace un conocimiento perfecto del cuerpo humano,
conocimiento adquirido por este hombre a base de echarle codos,
tiempo y ganas al estudio y dominio de su profesión.
“He pasado
horas y horas estudiando a fondo estos temas”, dice
Guillermo Ramos, “y al final, tras atender a muchos
pacientes afectados por dolencias crónicas escapulares,
cervicales y brazos, llegué al consentimiento de que
necesitaba hacer llegar a esas zonas corrientes nerviosas que las
estimulasen concebí las esferas, construyéndolas de
mayor a menor, y fui perfeccionando la técnica hasta
conseguir que, con este tratamiento, esos enfermos, algunos de
los cuales como los afectados por el Síndrome del Túnel
Carpiano se veían obligados a pasar por el quirófano,
eliminasen de forma definitiva todas sus dolencias”.
Según
Ramos Santos, hasta la fecha ha tratado centenares de casos en su
consulta, “sobre todo a medida de que el nuevo método
ha ido corriendo de boca en boca. Hay que tener en cuenta que la
media de entradas en quirófano de afectados por el
Síndrome del Túnel Carpiano es de treinta a
cincuenta, teniendo el paciente que someterse al bisturí,
quedar con un cicatriz para el resto de sus vida, perder algo
suyo y aguantar la escayola durante un tiempo, cosa que se ahorra
con mi tratamiento. No obstante, para tratar esta dolencia, es
imprescindible que el paciente me traiga el certificado médico
que indique esa patología”.
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